miércoles, 29 de octubre de 2014

Ensalada brick con mandarina, magro, aceite de oliva a la pimienta y sal de boletus



La ensalada de hoy está llena de aromas, texturas y sabores. Viene de la mano de la tienda on-line essencegourmet, una empresa que da la oportunidad a sus clientes de disfrutar de una selección de productos gourmet de extraordinaria calidad, a precios realmente atractivos.  
  
En essencegourmet además de una excelente presentación, buscan la esencia (essence) del producto, pues es en esa esencia, en el origen, donde realmente nace el auténtico producto gourmet. Por tanto, sólo colaboran con proveedores que garantizan manufacturas con características especiales que los hacen diferentes de los demás, desde su esencia,  porque están elaboradas mediante técnicas artesanales,  proceden de cultivos ecológicos, o emplean ingredientes naturales. Conocen sus proveedores, sus métodos tradicionales, sus bodegas, sus almazaras, sus viñedos, sus cultivos, sus granjas, sus dehesas... y saben que ese origen natural, unido al respeto por la tradición, dan como resultado final la auténtica esencia (essence) de los productos gourmet, que a través de su web ponen a tu alcance. En essencegourmet encontrarás un punto de referencia donde adquirir productos naturales y artesanos, controlados desde su origen, a precios realmente interesantes.
 
Porque gourmet significa refinado, exquisito, delicado, sabroso, selecto... pero gourmet no significa prohibitivo o inasequible. Una selección adecuada de proveedores, una logística cuidada, y unos reducidos costes de manipulación y almacenaje, permiten que sus clientes puedan disfrutar de productos excelentes a precios realmente competitivos.
 
Como dije anteriormente la ensalada de hoy presenta una combinación de texturas muy interesante, gracias a la pasta brick, a las mandarinas y la lechuga. Y unos aromas y sabores bien ricos, gracias básicamente a la sal en escamas boletus, el aceite a la pimienta y la propia mandarina. Ya casi os he contado todos los ingredientes, de todas maneras paso a enumerarlos y a explicar el procedimiento para el montaje de la ensalada. Para cuatro personas, vamos a necesitar:
 
- 4 láminas de masa brick (recomiendo hacer una de sobra, porque es fácil que se rompa y así cocinaremos sobre seguro)
 
- Una bolsa de hojas de lechuga variada
 
- Dos mandarinas pequeñas
 
- Una lata de magro de cerdo cocido
 
- Sal en escamas boletus
 
- Aceite de oliva virgen extra condimentado a la pimienta
 
- Ajo en escamas
 
- Vinagre al tomate
 
- Aceite de oliva
 
 
Lo primero que hice fue encender el horno con el ventilador a 180º y colocar a media altura la rejilla.
 
Después engrasé por la parte exterior cuatro moldes para emplatar de acero inoxidable redondos, les puse un poco de aceite de oliva sobre toda la superficie.
 
A continuación cogí las láminas de masa brick y las lié de forma que tuvieran el ancho del aro de emplatar, con la idea de rodearlo y que así tomara cada lámina la forma del propio molde de acero inoxidable. Con la ayuda de unos clips metálicos de papelería sujeté la hoja de brick para que no se abrieran. Dos clips por cada molde. No sé si he sabido explicarme, la idea básicamente es rodear el aro metálico en todo su ancho con una lámina de pasta brick para obtener el resultado que se aprecia en la foto.
 
Puse los moldes metálicos rodeados de la pasta brick en una bandeja y los puse en la rejilla dentro del horno. Los mantuve unos siete minutos aproximadamente, hasta que se doraron.
 
Luego saqué los moldes de emplatar del horno, dejé que se enfriaran, les quité los clips con mucho cuidado. Uno se me rompió, pero tuve la precaución de hacer uno de sobra, porque era previsible.
 
Después puse la base de masa brick en el plato, lo rellené de hojas de lechuga. Al lado puse unas láminas de magro de cerdo con una lámina de ajo en escamas. También coloqué un trozo de magro de cerdo dentro y unos gajos de mandarina a los que hice un pequeño corte para que se sujetaran en la masa brick.
 
Terminé echando por encima unas escamas de sal boletus, unas gotas de vinagre al tomate y aceite de oliva virgen extra condimentando a la pimienta.
 
Además, la comida de hoy a acompañé de un extraordinario vino también de essencegourmet, en su página web podréis encontrar un sin fin de productos atractivos con los que cocinar y disfrutar. No quiero hablar todavía en el blog de la Navidad, pero ya he visto algún anuncio por televisión y sin ir más lejos, en pleno mes de julio vi en un almacén cómo vendían árboles navideños. Lo digo porque si estás pensando ya en los típicos regalos de las fechas que se avecinan o con la idea de llenar tu mesa de productos de primera, en essencegourmet podrás encontrar un amplio catálogo de productos, dulces y salados, de calidad, con una presentación muy atractiva y con los que poder hacer ensaladas tan ricas y atractivas como la que he presentado esta semana.
 




 
Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la empresa essencegourmet a la que agradezco su colaboración.

jueves, 23 de octubre de 2014

Pastel de trufa, azucarillo y chocolate

 
 
El día que cayó en mis manos el libro Clandestine Cake Club de Lynn Hill, de la Editorial Juventud, supe que tendría muy difícil elegir una sola receta para traerla hasta el blog. El libro trae 120 recetas sensacionales, con fotos estupendas, del club más famoso de Gran Bretaña y está dedicado a todos los reposteros caseros que hacen pasteles por el puro placer que les proporciona hacerlos.
 
Pertenece a la colección Repostería de Diseño. Incluye pasteles clásicos británicos y americanos,  y lo único que tienen en común es que son deliciosos. De todas las recetas que trae el libro me atraía mucho el Pastel de fruta de la pasión, el Pastel holandés de avellanas, el Pastel de naranja y chocolate blanco o el Pastel de calabacín y cacao. Pero al final, después de darle muchas vueltas me decidí por el Pastel de trufa, azucarillo y chocolate, de Gary Morton, completamente irresistible. Me atraía mucho comer un bizcocho que contiene trufas y azucarillo, y que según el propio libro "Este magnífico pastel es un festín tanto para los ojos como para el paladar, gracias al azucarillo, las trufas y la ganache casera. Si lo prefieres, puedes personalizar las trufas empapándolas con tu licor preferido. Solo debes procurar no comértelo todo antes de acabar de decorar el pastel." Si estás buscando un libro de pasteles variados y originales este puede ser el que andas buscando, a mí me ha gustado mucho porque las explicaciones son sencillas y las combinaciones muy originales.
 
He dudado en si hacer poner hoy la receta tal como viene en el libro o por el contrario contaros cómo lo hice finalmente. Me he decido por esto último, la receta básicamente es la del propio libro, solo que cambié algunas cantidades y algún ingrediente, como el chocolate, que en vez de usar chocolate negro lo hice con leche, porque nos gusta más en casa. También añadí azúcar al bizcocho, que no trae la receta original, por lo que repito no hice la receta tal cual dice el libro, sino adaptándola un poco a mi manera de cocinar. Así que vamos a necesitar:
 
Bizcocho
 
- 225 g de harina con levadura para bizcochos
- 3 cucharadas de cacao en polvo
- 250 g de mantequilla muy reblandecida
- 4 huevos
- 75 gramos azúcar
- Una cucharada pequeña de azúcar de vainilla
 
Trufas
 
- 75 gramos de chocolate con leche para postres troceado finamente
- 50 ml de nata
- Un chorreoncito generoso de brandy
- Cacao en polvo, para espolvorear
 
Azucarillo
 
- 40 gramos de mantequilla
- 80 gramos de azúcar superfino
- 40 de miel
 
Cobertura
 
- 125 ml de nata
- 150 g de chocolate con leche para postres troceado
- 10 g de mantequilla
 
 
 
 
 

Estos son los pasos a seguir (más o menos) que marca el libro Clandestine Cake Club de la Editorial Juventud:
 
- Precalienta el horno a 180º
 
- Engrasa un molde con mantequilla y espolvorea un poco de harina por toda la superficie
 
- Seguimos con la mezcla para las trufas. Coloca en un bol el chocolate troceado. Calienta la nata en una cacerola pequeña hasta que casi llegue al punto de ebullición. Retírala del fuego y viértela por encima del chocolate. Remueve suavemente hasta que el chocolate se haya derretido. Añade el licor y remuévelo. Vierte la mezcla en un plato pequeño y plano y déjala que se enfríe. Seguidamente, guárdala en el frigorífico hasta que esté firme.
 
- Para hacer el azucarillo, colocar en una cacerola la mantequilla, el azúcar y la miel a fuego lento para que se derritan. Debe hervir muy lentamente hasta que la mezcla adquiera un color dorado. Luego vierte la mezcla en una bandeja de silicona y deja que se enfríe y asiente. Después pártelo en trozos y guárdalo en un recipiente hermético.
 
- En la receta original hacen dos bizcochos, yo solo hice uno y lo corté por la mitad. Coloca la harina en un cuenco y, a continuación, retira tres cucharadas y devuélvelas a la bolsa. Sustitúyelas por el cacao en polvo. Añade los ingredientes restantes del pastel al recipiente y bátelo hasta que se haya integrado. Echa la mezcla en el molde y métela en el horno, unos 45 minutos aproximadamente o hasta que, al introducir un pincho en el centro, este salga limpio. Ponlos en un rejilla para que se enfríen completamente.
 
- Para hacer la cobertura, calienta la nata justo al punto de ebullición y, a continuación, retírala del fuego y apártala a un lado. Derrite el chocolate en un cuenco colocado dentro de una cacerola con agua hirviendo, asegurándote de que el agua no toca la base del recipiente. Retíralo del fuego y remuévelo poco a poco en la nata caliente, hasta que quede terso y brillante. Añade la mantequilla y remuévelo.
 
- Machaca la mitad del azucarillo, ya sea con un procesador de alimentos o batiéndolo con un rodillo de amasar y, a continuación, coloca 4 ó 5 cucharadas de cobertura de chocolate en un recipiente pequeño y mézclalo con suficiente azucarillo molido.
 
- Para montar el pastel, corta el bizcocho por la mitad. Pon la mezcla de azucarillo y chocolate en la base, extiéndela con la ayuda de una paleta de silicona, y pon encima la otra parte del bizcocho.
 
- Utiliza la cobertura restante para cubrir la parte superior y los laterales de todo el pastel, utilizando una espátula para extenderlo y alisarlo.
 
- Finalmente, acaba las trufas. Espolvoréate las manos con cacao en polvo y, a continuación, toma montoncitos de mezcla de trufa del tamaño de una cucharadita y haz pequeñas bolas, hasta que hayas usado toda la mezcla. Espolvorea las bolas con cacao en polvo. Decora las parte superior del paste con las trufas, con trozos de azucarillo y algunos azucarillos molidos restantes.
 
En el libro también vienen consejos o ideas para usarlos a la hora de hacer los pasteles. En este caso sugiere por ejemplo dividir la mezcla de la trufa por la mitad antes de añadir el licor y así podremos usar dos sabores distintos. Tanto el ron como el whisky también le van estupendamente.
 
Hace algún tiempo ya publiqué otra receta de un libro perteneciente a la Editorial Juventud, en este caso era salada, Tortitas de calabacín y queso, del libro Yo quiero se chef - Cocinas de otro mundo. Pero hoy toca pastel, para los que nos gusta el dulce y el chocolate será completamente irresistible.
 


 
Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la empresa Editorial Juventud a la que agradezco su colaboración.
 

miércoles, 15 de octubre de 2014

Paccheri rigati rellenos de atún, con pimientos tres colores y pistachos

 
 
El nombre de la receta es muy largo, tan largo como la satisfacción que uno siente al saborear un plato tan rico y acompañarlo con un buen vino como.... He escogido para esta ocasión Mara Martín de Martín Códax, un vino de Alma Atlántica, vinos con estilo Martín. Un estilo que es resultado de la experiencia de Martín Códax, que tras 25 años elaborando vino es el referente de los vinos blancos gallegos.

Alma Atlántica nace gracias a una inquietud por potenciar las características propias de cada vino, de sus varietales y de la zona donde son elaborados.

Mara Martín crece en el corazón de Monterrei, surcado por interminables ríos. Corre por sus venas la esencia de la Galicia interior: frescura y serenidad, intimismo y sensaciones profundas y arraigadas. Mara te lleva de la mano a un otoño brillante.

D.O.: Monterrei

TIPO DE VINO: Blanco

VARIEDAD: 100% Godello

GRADUACIÓN: 13 %

FERMENTACIÓN: depósitos de acero inoxidable con control de temperatura.

Color amarillo pajizo, intenso y limpio.

Destacan las notas varietales como el heno y de fruta como manzana y pera. Intenso toque de flores silvestres con un ligero fondo cítrico de lima.

Paso por boca intenso y graso, con buena estructura fruto del trabajo con las lías. La densidad y untuosidad envuelven el paladar. El vino continúa con un final largo y persistente.
 
En casa no falta una botella de Mara de Alma Atlántica, es un vino que nos encanta y que nos conquistó hace mucho tiempo. Siempre tengo presente que cuando bebamos vino tendremos que hacerlo con responsabilidad, el vino es sano, pero cuando lo tomamos en justa medida.
 
No es la primera vez que uso este vino para acompañar algún plato, hace ya tiempo os traje La merluza con salsa de tomate y toque de chocolate, otro plato con el que estoy convencido de que te chuparás los dedos. 

En cuanto al plato de pasta resulta que nuestra querida sobrina Marta nos regaló hace algún tiempo una bolsa de paccheri rigati traída directamente de Roma y desde que la vi en la bolsa ya me la estaba imaginando en el plato. Al final me decidí a hacer esta ensalada fría, que estaba de buena para arriba. Para hacer la receta de hoy, para dos personas, vamos a necesitar:
 
- Una bolsa de pasa paccheri rigati
 
- Agua
 
- Sal
 
- Tres pimientos para asar: uno rojo, otro amarillo y uno verde
 
- Un puñado de pistachos
 
- Aceite de oliva virgen extra
 
- Dos latas de atún en aceite de oliva
 
 
En primer lugar puse los pimientos limpios, sin pedúnculos ni semillas, en un recipiente apto para microondas, durante 10 minutos a máxima potencia. Luego regué una fuente con un poco de aceite de oliva y puse los pimientos. Eché otro chorreoncito de aceite de oliva y los metí en el horno, estuvieron unos 40 minutos a 180º.
 
Cuando saqué los pimientos del horno los dejé enfriar y les quité la piel. Los pistachos los pelé, los puse en el mortero y los machaqué. Luego puse un cazo al fuego lleno de agua con sal y cuando estaba hirviendo añadí la pasta, la tuve el tiempo que marcaba el fabricante, 13 minutos. Al sacarla del agua la escurrí lo mejor posible.
 
Sólo puse 3 piezas de pasta por persona, los que coman mucho pueden pensar que es poca cantidad, pero he comido esta pasta en otras ocasiones y al rellenarla llena mucho, además también estaban los pimientos, sin olvidad que era una ensalada, por lo que teníamos otro plato como segundo.
 
A la hora de servir puse un trozo de pimiento de cada color en el plato, encima la pasta cocida rellena con el atún en aceite bien escurrido, alrededor eché los pistachos machacados, un poco de sal y aceite de oliva virgen extra. No sé si por la calidad de la pasta, por el dulzor de los pimientos, por el toque de los pistachos, por el aceite de oliva virgen extra... el caso es que hacía algún tiempo que no comía una ensalada tan rica acompañada de un vino de primera.
 


 
Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la empresa Martín Códax a la que agradezco su colaboración.
 
 

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...