Amigos del blog

Publicidad

martes 20 de marzo de 2012

Risotto al azafrán


El día que comemos arroz en casa estamos contentos, nos gusta de todas maneras. Con queso nos gusta mucho. Si lo acompañamos además con un vino tinto de sabores untuosos y potentes como Maset del Lleó Syrah Reserva 2006  ya la cosa comienza a tener tintes de éxito. En esto de los vinos cada uno recomienda comer un determinado vino con unos determinados ingredientes, aquí soy un poco rebelde y me gusta combinar vinos que han sido pensados para unos platos concretos con otros para los que no son recomendados por el fabricante. Cada uno debe tomar el vino que le guste con el plato que le guste, pienso que no hay mejor manera de disfrutarlo.

En primer lugar ponemos en una sartén tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, para sofreír un par de dientes de ajo bien picaditos, cuando comience a dorarse echaremos una cebolla nueva grande bien cortada a trocitos pequeños. Cuando la cebolla comience a estar transparente echaremos un puñadito de gambas, daremos unas vueltas e incorporaremos el arroz, unos 250 gramos, teniendo en cuenta que lo hice para dos. Rehogaremos unos 20 segundos. A continuación echaremos unas gotas de zumo de limón, pero no mucho, si no tendrá demasiado sabor, y agua caliente, o caldo de ave o vegetal, hasta que cubra. También echaremos unas hebras de azafrán y un poco de sal. Dejaremos cocer el tiempo que nos indique el fabricante del arroz, aunque esto es muy relativo, el arroz estará en su punto dependiendo de quien lo coma, hay a quien le gusta más duro y hay a quien le gusta más pasado. Controlaremos que nos se nos quede sin agua o caldo. Cuando el arroz está listo aparteremos, entonces le echaremos un poco de perejil picado, dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y queso curado de oveja rallado, unos 75 gramos. Con mucho cuidado removeremos hasta integrar todos los ingredientes y lo comeremos en seguida. El perejil, el azafrán, el limón, las gambas, el queso... todos ellos hacen que este arroz tengo un sabor extraordinario.




Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la empresa Maset del Lleó a la que agradezco su colaboración

viernes 16 de marzo de 2012

Mini volován relleno de berenjena refrita con jamón ibérico puro de bellota


¿Cómo una cosa tan pequeña puede estar tan rica? Y encima es una receta muy sencilla ¿Se puede pedir más? Bueno, ya no hago más preguntas, vamos con la receta. En primer lugar cogeremos una berenjena grande, la pelaremos, la cortaremos a cuadritos y la pondremos en agua con un puñado de sal durante 45 minutos aproximadamente. En una sartén pondremos un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, cuando coja un poco de temperatura echaremos un diente de ajo bien picadito, en cuanto comience a dorarse añadiremos la berenjena bien escurrida. Freiremos, la berenjena, iremos dando vuelta, la idea es que los cuadratitos se vayan desaciendo a medida que la berenjena se fríe. Cuando pasen unos minutos la retiraremos y la pondremos a escurrir en un colador hasta quitar el exceso de aceite. Ya sólo queda rellenar cada mini volován con la berenjena refrita y encima colocaremos una lonchita de Jamón Ibérico Puro de Bellota cortado a mano Cinco Jotas Sánchez Romero Carvajal de Osborne. Un jamón que es una verdadera delicia para el paladar. A ver si alguien puede sacarme de mi duda y contarme cómo algo tan pequeño puede estar tan bueno ¡Buen fin de semana!



Para la elaboración de esta receta he recibido muestra de la empresa Osborne a la que agradezco su colaboración

miércoles 14 de marzo de 2012

Pasta fresca


Me lo pasé en grande haciendo esta receta, porque llené toda la casa de harina. Cuando acabé de hacer la pasta había harina en todos y cada uno de los rincones... Hace mucho tiempo me regalaron una máquina para hacer pasta y la tenía guardada. Por una razón u otra nunca encontraba el momento para ponerme manos a la masa. Pero un día me dije "de hoy no pasa". Así que cogí la cubeta de la panificadora y añadí 45 ml de agua, tres huevos batidos, una pizca de sal y 375 gramos de harina tamizada. Para obtener unos 500 gramos. Puse el programa "Masa para pasta fresca" y dejé que la máquina trabajara. Mientras me tomé un zumo de naranja. Si no tenemos panificadora pondremos en una superficie de trabajo la harina en forma de volcán, dentro echaremos los huevos batidos, el agua y la sal. Incorporaremos la harina de los lados y amasaremos hasta obtener una masa homogénea. Cuando acabó el programa hice una bola y la dejé reposar en un recipiente tapado con un trapo de cocina, unos 30 minutos.

Después de reposar cogi la máquina y me dispuse a hacer fetuccini, pero no tenía manera de que saliera algo decente de la máquina. Así que me fuí a San Google y busqué un vídeo para usar la máquina. Pero estaba en inglés. Le dije a la señora que salía en el vídeo que no teníamos más remedio que entendernos, porque tenía que usar la máquina y mi mujer estaba a punto de llegar a casa, y no conoce a mi mujer con hambre... Lógicamente el vídeo de Goggle ni se inmutó. Así que presté la máxima atención e imité los movimientos. Puse harina en la mesa de trabajo, encima la bola de masa, corté una porción y la pasé por la máquina para obtener una placa, a continuación la doblé sobre sí misma y volví a pasarla, así varias veces sucesivamente, espolvoreándola con harina, a medida que la vamos pasando la pasta va tomando cuerpo. Después cambié el grosor del rodillo y la pasé algunas veces más para obtenerla más fina. De esta manera la masa cambió su longitud. Por último la pasé por la máquina cortando ya masa y obteniendo los fetuccinis, ahora había que ponerlos a secar y no tenía el magnífico soporte de la señora del vídeo, así que los puse a reposar en una bandeja con harina, que no es lo ideal, pero no tenía otra cosa. Luego hay quien me ha comentado que los podría haber puesto en una percha, y desde luego no es mala idea.

Ya sólo me quedaba hervirlos en agua con sal, muy poco tiempo, porque se cuecen en seguida. Después los puse en un plato y les añadí un poco de orégano y un chorreón de aceite de oliva virgen extra. Para ello acudí a Las Nuevas Sensaciones de Mallafré, que presentan una gran variedad de aceites aromatizados, Aceite Virgen Oliva Café. Limón, Naranja, Mandarina, Tomillo... me decidí por Guindilla, para darle aún más sabor. Me encantan este tipo de aceites que en el último minuto dan un toque perfecto al plato. Para terminar le puse encima unas lascas de queso. Quedó de miedo, nada más acabar de comerme la pasta repetí de nuevo. Sin duda alguna merece la pena el esfuerzo.




Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la empresa Mallafré a la que agradezco su colaboración.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Una paseo visual por todos los platos