jueves, 28 de mayo de 2015

Brownie de castañas

 
¿Os imagináis un brownie de castañas, con un toque de coco, una pizca de crema de limón y trocitos de frambuesa crujiente? Pues esta es la receta de hoy, una tentación bien grande, puro pecado. Unos brownies con una presentación bien chula y una forma original, gracias a un nuevo molde de la marca Silikomart, el modelo Marsigliese, que nos permite hacer porciones individuales de manera elegante. El propio molde trae una receta para preparar un rico cheesecake, pero después de darle algunas vueltas a la cabeza me decidí por este brownie con castañas, también pensé que sería una propuesta interesante. Además tenía muchas ganas de usar la harina de castañas en algo dulce, aunque ahora me queda hacerlo en algo salado, se admiten propuestas ;)
 
Hace algún tiempo ya hice un Pastel de cacao, plátano y nueces con chocolate blanco, flor de hibiscus y pomelo con otro de sus moldes, si te interesa echarle un vistazo no tienes más que picar en el enlace.
 
 
 
Silikomart te propone una amplia gama de productos culinarios, muy estudiados e innovadores. Se caracterizan por su diseño funcional y práctico, con el fin de satisfacer las exigencias de todos aquellos que aman la cocina. Los productos de Silikomart son únicos en el mercado por varios factores: su estudiado diseño, la óptima calidad de su silicona y su producción Made in Italy. El uso de la silicona en la cocina permite unas ventajas notables y unos resultados excelentes. Gracias a su resistencia, estabilidad y flexibilidad térmica pueden utilizarse en temperaturas que oscilan desde los -60°C a los +230°C. Además, la silicona es un material elástico y antiadherente que resiste a los factores de envejecimiento. Desde siempre, Silikomart ha trabajado para poder ofrecer a sus clientes un producto de primerísima calidad. Por este motivo, toda su producción se lleva a cabo en Italia y para ello, se utiliza la mejor silicona del mercado: la silicona líquida platino 100%. Se trata de un material de muy elevada calidad, que además de respetar las normativas y protocolos alimentarios más exigentes, no contiene ningún componente tóxico, es inodoro y no desprende sabor. La silicona de platino, comparada con otros tipos de silicona, es la más pura, siendo capaz de garantizar la completa seguridad alimentaria del producto. No contiene componentes tóxicos, tiene el menor contenido de sustancias volátiles y se utiliza frecuentemente en el delicado sector de la medicina. Silikomart invierte constantemente en la gestión de los controles de calidad para garantizar al cliente un producto completamente fiable y acorde con todos los estándares normativos. Seguridad, calidad y rendimiento, combinado con el diseño único de los productos, hacen de Silikomart el verdadero especialista de la silicona en la cocina. Durante años, Silikomart ha apostado y creído firmemente en la investigación para poder ofrecer nuevos productos que sirvan de ayuda y fuente de inspiración a los amantes de la cocina y a todos aquellos usuarios que acaben de iniciarse en este mundo. 
 
 
 
Si te decides a pasar un rato en grande comiendo este brownie, vas a necesitar:
 
- 75 gramos de castañas deshidratadas
 
- 110 gramos de chocolate fondant
 
- 55 gramos de mantequilla
 
- 2 huevos
 
- 100 gramos de azúcar
 
- 75 gramos de harina de castaña
 
- 75 gramos de harina de trigo
 
- Una pizca de sal
 
- Una cucharada de azúcar de vainilla
 
- Un cuarto de levadura en polvo (la próxima vez que lo haga no le pondré levadura)
 
-Agua
 
 Para decorar:
 
- Un poco de coco rallado
 
- Unas cucharadas de crema de limón
 
- Trocitos de frambuesa crujiente


Lo primero que hice fue poner a cocer en un cazo con agua las castañas, unos diez minutos aproximadamente, a fuego fuerte. Luego las escurrí, esperé a que se enfriaran y las piqué en trozos menudos con la picadora de la batidora. Encendí el horno para que fuera calentándose.
 
Luego casqué los huevos en un bol, los sazoné con una pizca de sal y añadí el azúcar. Lo batí hasta que blanqueó la mezcla.
 
El chocolate fondant lo puse en un bol y lo fundí en el microondas. En otro bol puse la mantequilla 20 segundos en el microondas y al sacarla la uní al chocolate, mezclando bien ambos ingredientes. Dejé atemperar unos segundos.
 
El siguiente paso consistió en añadir la mezcla de chocolate y mantequilla al huevo batido con el azúcar. Mezclé bien e incorporé la harina de trigo y la harina de castaña tamizadas, también la pizca de levadura (la próxima vez no le pondré porque me subieron un poco y, una vez horneados, tuve que cortar la parte de brownie que sobresalió del molde con un cuchillo a ras del molde), la cucharada de azúcar de vainilla y los trozos de castañas.
 
Vertí la masa en el molde Marsigliese de Silikomart, lo metí en el horno a media altura, en la rejilla, y lo horneé durante media hora aproximadamente, a 180º C
 
Transcurrido el tiempo saqué el molde del horno, lo dejé enfriar unos minutos y desmoldé los brownies.
 
Para decorar las porciones individuales les puse una cucharada de crema de limón, un poco de coco rallado y los trocitos de frambuesa crujiente.
 


Si hay alguien que después de leer la receta piense que no le puede gustar, que hable ahora o calle para siempre... a mí me han encantado, claro que soy un fanático del chocolate y del coco. Además el toque de crema de limón y la frambuesa crujiente es fantástico, de pronto nota un toquecito de acidez en el primer o último bocado, depende de como te comas el brownie jajaja

Por cierto, me ha encantado la forma que proporciona el molde. Se me ocurren otras creaciones, en la tercera foto se puede ver con más facilidad la forma tan atractiva que tiene el dulce final.

Lo he preparado con castañas deshidratadas, porque son las que tenía en casa, ya que ahora no es temporada, pero también se podría preparar con castañas al natural cuando sea su tiempo, aunque como digo, si no quieres esperar ya puedes ir buscando castañas deshidratadas donde vendan frutos secos para cocinar este maravilloso brownie.









Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la marca Silikomart a la que agradezco su colaboración.

viernes, 22 de mayo de 2015

Bocatas y bocaditos



Bocatas y bocaditos es el título de un libro de Jaume Urgellés, con fotos de Joan Cabacés, de Lectio Ediciones, que me tiene encantado. Desde que me llegó a casa no paro de darle vueltas con la idea de escoger alguna de sus fantásticas propuestas para traerla al blog.
 
El contenido del libro combina recetas culinarias y elaboraciones prácticas, algunas de ellas dulces, con el ensamblaje del pan en sus diferentes procesos.
 
El autor Jaume Urgellés Caba nace en Corbera de Llobregat en 1961. Empieza cursando estudios en la Escola de Pastisseria del Gremi de Barcelona. Su vocación por la gastronomía le lleva hasta Josep Lladonosa i Giró, con quien aprende a respetar la cocina. Asiste a numerosos cursos especializados y presentaciones de los cocineros con más prestigio de la época. Es profesor adjunto de pastelería y cuenta con el diploma de la Escuela de Pastelería como Maestro Pastelero. Imparte cursos por toda la geografía española y organiza concursos. Le es otorgado el premio al mejor repostero del año en los premios Nadal de Gastronomía. Es colaborador de varias revistas profesionales y fundador de la revista Escuela de Cocina. Trabaja como maestro de obrador y asesor de cátering.

 
 
El libro de Lectio Ediciones es una pasada, las recetas vienen explicadas de una forma sencilla y las fotografías son fantásticas, de una calidad extraordinaria, También nos hace una introducción sobre el bocata, además de contener un amplio glosario así como recetas de distintos tipos de panes para hacer los diferentes bocadillos. Como contrapunto diré que he echado de menos que en algunas elaboraciones indique las cantidades concretas de ingredientes, aunque esto mismo lo hago yo mismo cada dos por tres en este propio blog.
 
La finalidad de este pequeño, y al mismo tiempo amplio, recetario es poder elaborar un surtido de bocadillos o bocaditos, para cualquier tipo de evento, escogiendo la variedad y el tamaño que consideremos oportuno para cada uno de ellos. Cuenta con 80 elaboraciones dulces y saladas.
 
Entre los bocatas fríos aparece el bocadillo de "Ahumados con queso fresco" o el de "Calamares en su tinta". En los bocatas calientes podemos encontrar el "Bocata de croquetas de pollo" o "El portugués". En los bocaditos tenemos la receta del "Cake de olivas y queso con cremas saladas" y en los bocatas y bocaditos dulces un fantástico "Brioche con crema tostada". Todas las recetas vienen ilustradas con unas fantásticas fotografías en las que los bocadillos entran por los ojos.

 
 
De entre todas las propuestas me he decidido por el denominado "Capricho". Según el libro muchos bocadillos podríamos llamarlos caprichosos. Éste es uno de ellos porque cuando te lo piden parece que sea un capricho hacerlo.  Os cuento qué ingredientes necesitamos según el libro:
 
- Pan recomendado de baguette o similiar
 
- Huevos (yo usé dos)
 
- Beicon (yo usé unos 50 gramos de jamón cortado en daditos)
 
- Cebollas (usé 3 medianas)
 
- Aceite (usé unas tres cuchadas grandes de AOVE)
 
- Azúcar (usé dos cucharadas)
 
- Sal (una pizca)
 
- Agua


 
 
Y la elaboración es la siguiente:
 
En primer lugar coger las cebollas, pelarlas, cortarlas en tiras finas y ponerlas a pochar en aceite y un poco de agua a fuego lento y tapadas.
 
Una vez estén casi cocidas añadir un par de cucharadas de azúcar y avivar el fuego con el fin de caramelizar la cebolla.
 
Cortar el beicon en daditos (yo usé jamón en daditos) y saltearlos en una sartén. Batir los huevos con un poco de sal (no puse mucha porque el jamón ya es lo suficientemente salado). En una sartén con algo de aceite de oliva esparcimos los huevos batidos, añadimos el jamón y enrollamos hasta obtener la tortilla.

 
Al final del libro, como he comentado anteriormente, trae las recetas de los diferentes tipos de pan que usan en el libro. En este caso usé una mini barra comprada en la panadería.
 
Bastará con cortar la barra de pan por la mitad, poner la cebolla caramelizada y encima la tortilla. Sobra decir que obtendremos un bocadillo con el que te chuparás los dedos literalmente. Me gusta mucho la idea de que la cebolla no esté incorporada en la propia tortilla, al ponerla sobre el pan este se empapa quedando un bocadillo muy sabroso, además al pan le refregué con unos tomates nada más cortarlo por la mitad, los tomates le dan un gusto estupendo al pan, así que terminé comiéndome un auténtico capricho...


 


 
Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de Lectio Ediciones a la que agradezco su colaboración.
 

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