miércoles, 5 de agosto de 2009

Berenjena rebozada




En primer lugar escogemos, donde vayamos a comprar la berenjena, una que tenga la piel lisa y tersa, con buen color. Ya en casa, la lavamos. La cortamos a rodajas finas sin quitar la piel. En estos casos ayuda mucho si tenemos un cortafiambres, pues las rodajas serán más uniformes y todas del mismo grosor. La echamos en agua con un poco de sal durante media hora. Con una varilla batimos un huevo en un bol, le añadimos un poco de leche y sal. En un recipiente echamos pan rayado con perejil picado. A continuación sacamos las rodajas de berenjena del agua y las escurrimos con la ayuda de un paño de cocina limpio, la pasamos por el huevo y a continuación por pan rallado mezclado con perejil muy picado. Calentar abundante aceite de oliva en una sartén y freírlas hasta que se doren.