
El nombre correcto de esta receta es "Papas aliñadas", pero mira por donde, hoy tengo ganas de escribir un poco como hablo, o como siento mejor dicho, que en este caso es en andaluz, y jamás se me ocurriría decir "Papas aliñadas" sino "Papas aliñás" que es como lo he dicho toda la vida en casa. Primero escogemos unas papas nuevas y las ponemos a hervir en agua, el tiempo de cocción lo tendremos cuando las pinchemos con un tenedor y este salga casi deslizándose solo. Luego las pelamos y las cortamos a cuadritos o a rodajitas. Seguidamente picamos una cebolla nueva y un poco de peregil fresco. Unimos todos estos ingredientes, las papas cortadas a cuadritos, la cebolla picada, el peregil picado y unas latas de atún en aceite. Lo ideal es echarles también un huevo cocido cortado a trozos, pero en esta ocasión yo no lo hice. Luego las aliñamos con aceite de oliva de calidad, vinagre, si es posible de Jerez, y una pizca de sal.
Esta es una tapa muy común en Andalucía. La encuentras en muchos bares. Si las papas son de calidad y el aceite también queda exquisita. En casa siempre se han hecho de toda la vida. En otras ocasiones he dicho que mi madre cocina muy bien y estes plato le sale delicioso, pero hoy con su permiso le dedico la receta a mis tíos Rosario y José Luis, que las hacen estupendamente y le dan un punto de aliño que me encanta. Cuántos platos de papas aliñás me habré comido yo en su casa...