Ya he contado en más de una ocasión en el blog que cuando mi mujer y yo entramos juntos en la cocina con la idea de hacer alguna receta puede saltar la casa por el aire. No hay manera de que nos pongamos de acuerdo, si ella pondría más sal yo pondría menos, si a ella le parece que hay que poner una especia a mí me parece que no le hace falta... vamos, que no hay forma de que nos pongamos de acuerdo. Menos mal que al final lo que cocinamos merece la pena y la sangre nunca llega al río...
Teníamos un par solomillos ibéricos de cerdo en casa y ella decidió hacerse cargo de ellos. Tenía muchas ganas de hacerlos a la sal. Esta técnica consiste en cubrir el alimento de sal y hacerlo en el horno. Es una técnica antigua y sana. La carne no queda salada aunque sí sabrosa. La costra de sal hace que el alimento se cocine en sus jugos.
Entonces fue cuando le dije que podrían quedar bien con unas patatas al papillot. El papillot o papillote es una técnica que consiste generalmente en cocinar un alimento en el horno envuelto en un envoltorio resistente al calor. Se cuece también en todos sus jugos, es muy buena para conservar aromas y sabores.
Hace algún tiempo la empresa Oleura me envió unas muestras de su aceite Baginbox que previene la oxidación y protege la calidad
del Aceite de Oliva Virgen Extra Oleura, ya que este no entra en
contacto con el aire hasta que se dispensa. El sistema de envasado bag in box consiste fundamentalmente en colocar un producto líquido dentro de una bolsa cerrada con una válvula para su dosificación, y dicha bolsa se introduce dentro de una caja cerrada.
La principal característica del envase bag in box es que permite conservar el producto envasado con todos sus atributos de calidad ya que la bolsa se contrae a medida que se vacía, impidiendo de esta manera el contacto del producto con el aire. Además aísla y protege el producto envasado de la luz que también puede alterarlo. Alarga la vida y la calidad del Aceite Virgen Extra. Es un embalaje sostenible, ya que reduce la huella de carbono (en comparación con otros envases).
La principal característica del envase bag in box es que permite conservar el producto envasado con todos sus atributos de calidad ya que la bolsa se contrae a medida que se vacía, impidiendo de esta manera el contacto del producto con el aire. Además aísla y protege el producto envasado de la luz que también puede alterarlo. Alarga la vida y la calidad del Aceite Virgen Extra. Es un embalaje sostenible, ya que reduce la huella de carbono (en comparación con otros envases).
Las fincas de Oleura están situadas en Juncosa de Les Garrigues, y se caracterizan por plantaciones de agricultura tradicional, con baja densidad de árboles por hectárea (entre 200 y 300 árboles/ha.). Estas condiciones favorecen unas prácticas agrarias sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, a la vez que la obtención de una arbequina de altísima calidad. Su aceite virgen extra Oleura procede de la cuna originaria de la arbequina, Les Garrigues.
La arbequina está reconocida como una de las variedades de aceituna más apreciadas y cultivadas a nivel mundial. Tratada adecuadamente, es de las mejores variedades para elaborar un aceite de oliva virgen extra excelente con unas propiedades organolépticas sobresalientes .
Los ingredientes que vamos a necesitar son los siguientes:
Para la carne:
- Dos solomillos ibéricos de cerdo
- Un paquete de sal marina de grano grueso especial para cocinar a la sal
- Un molinillo de especias (romero, tomillo, mejorana, albahaca)
Para las patatas
- 2 cebollas
- 5 patatas medianas
- Una pizca de sal
- Aceite de oliva virgen extra
- Un poco de romero
- Una pizca de pimienta
- Un molinillo de especias (romero, tomillo, mejorana, albahaca)
- La piel de un limón
- Un poco de perejil picado
- 2 dientes de ajo
El procedimiento, para hacer la carne, según hizo mi mujer, fue el siguiente:
Lo primero que hizo fue encender el horno a 180º para que fuera calentándose. Después cogió una fuente de cristal y le puso una base de sal. Encima colocó los 2 solomillos. echó por lo alto la mezcla de romero, tomillo, mejorana y albahaca. Por último lo cubrió por completo de sal. Colocó la carne encima de la rejilla del horno, unos 20 minutos aproximadamente. En casa nos gusta la carne muy hecha, si la queremos un poco más roja por dentro reduciremos el tiempo de cocción, esto de pende del gusto de cada uno a la hora de cocinar.
Las patatas las lavé con la piel, las sequé y las corté el gajos. Las puse sobre un buen trozo de papel de aluminio. Eché también las cebollas cortadas en trozos, el romero, un poco de pimienta, la piel del limón a tiras, un poco de perejil, una pizca de pimienta y los dos dientes de ajo. Regué toda esta mezcla de un chorreón muy generoso de aceite de oliva virgen extra arbequina Oleura. Con el papel de aluminio hice una especie de paquete, envolviendo todas las patatas. Las tuve en el horno unos 40 minutos.
Cuando se cocieron las patatas, al abrir el paquete de aluminio, salió un aroma fantástico que inundó toda la cocina.
Una parte de la carne la comimos con las patatas y la otra de otra forma que supongo que os contaré dentro de unos días.
Confieso que una vez en el plato no pude evitar echarle a las patatas por encima un chorreoncito más del Aceite de Oliva Virgen Extra de Arbequina de Oleura, un intenso afrutado vegetal con notas frutales, tomatera y almendra verde. Un armónico amargor y picor expresa la temprana recolección del fruto.
Como imaginaréis finalmente pudimos cocinar conjuntamente y ambas cosas estaban bien ricas, aunque el mérito de la carne, como he dicho anteriormente es de mi mujer, que de vez en cuando le da por ponerse manos a la masa y cocinar recetas tan ricas como esta.
Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la empresa Oleura a la que agradezco su colaboración.





