Hoy traigo un postre atractivo que visualmente ya entra por los ojos. No sabría contaros realmente lo bueno que estaba... ¿Conocéis la cocina molecular? Esta rama de la gastronomía consiste en conseguir alimentos con texturas diferentes y agradables utilizando toda una nueva generación de ingredientes naturales. Cocinista me envió a casa un kit para hacer esferificaciones y en cuanto tuve la oportunidad me puse manos a la obra, tenía una curiosidad tremenda por cocinar algo usando estos productos. Cocinista es tu tienda online para cocinar diferente, en la que encontrarás libros, utensilios, kits de iniciación para hacer helados, cocina molecular, embutidos... Es un lugar de disfrute en el que se pueden aprender, descubrir, experimentar, crear y desde luego dar placer a nuestros sentidos. Siendo a la vez laboratorio, taller artístico, centro de salud y centro de elaboración. Un proyecto vivo que evoluciona constantemente en contenido y variedad de productos.
No todo los días uno hace ni come esferificaciones, merece la pena adentrarse en este mundo de la cocina y ofrecer a nuestros comensales algo diferente. Primero hice unas ricas bolas de té de frutos rojos. La sensación de comer las bolitas con una capa externa con textura de gel y el interior líquido es realmente gratificante.
Pero las que hice para la receta de hoy tenían una textura distinta, eran como unas bolitas de gelatina extraordinariamente ricas, con una textura diferente, no terminaban de salir líquido del interior, pero tampoco eran compactas. Voy con los ingredientes:
Para el flan:
- Dos plátanos medianos
- Un brick pequeño de nata (200ml)
- Una cucharada pequeña de canela molida
- Tres huevos medianos
- Dos cucharadas grandes de azúcar
- Pizca de sal
Para las esferificaciones:
Para las esferificaciones:
- 1 gramo de alginato
- 4 gramos de sales de calcio
- 150 ml zumo de manzana
- 400 ml de agua
- Cinco fresas (las tenía congeladas)
- La punta de una cucharada muy pequeña de maicena
- 150 ml zumo de manzana
- 400 ml de agua
- Cinco fresas (las tenía congeladas)
- La punta de una cucharada muy pequeña de maicena
Primero hice el flan o pudin, no sabría cómo denominarlo exactamente, por eso lo he llamado postre, es un receta que hago de vez en cuando en casa, pero cambiando la fruta, la base siempre es la misma, lo hago con el microondas y en poco tiempo obtengo un postre bien rico, con una textura intermedia entre un flan y un pudin.
En el vaso de la batidora puse los dos plátanos pelados, la cucharadita de canela y la nata. Trituré todo con la batidora. Por otro lado separé las yemas de las claras y batí estas últimas con una pizca de sal en un bol con una varilla hasta llegar al punto de nieve. Después añadí las yemas y seguí batiendo un poco más, para terminar añadiendo la fruta triturada y las dos cucharadas de azúcar.
Ligué todo lo mejor posible de nuevo con la batidora. La mezcla la puse en un molde de silicona no muy alto, durante 8 minutos al microondas a potencia máxima. Después saqué del microondas y comprobé que aún le faltaba algo de tiempo, por lo que lo puse un par de minutos más. Por último encendí la parte de arriba del microondas para que terminara de hacerse durante un minuto. Dejé atemperar y acabé metiéndolo en el frigorífico.
Para hacer las el caviar de fresa me dejé llevar por las instrucciones del kit de cocina molecular y también por lo que contaban en la web de Cocinista. En primer lugar mezclé 1 gramo de alginato (medio sobre del kit) con el zumo de manzana, las fresas y la punta de una cucharada muy pequeña de maicena, con la ayuda de una batidora eléctrica. Después dejé esta mezcla en el frigorífico toda la noche.
Por otro lado puse 4 gramos de sales de calcio (2 sobres del kit) en 400 ml de agua, de nuevo batí con la batidora. También dejé la mezcla toda la noche el frigorífico.
Al día siguiente hice las bolitas de fresa de la siguiente manera:
Con la ayuda de una jeringuilla fui dejando caer una a una gotas de la mezcla de alginato, fresa y zumo en un recipiente que contenía el agua con las sales de calcio. En cuestión de segundos solidificaban las perlas y con la ayuda de una espumadera muy pequeña las fui sacando del agua, las aclaré con un poco de agua limpia, dejé escurrir, y las reservé. ¡Parecía magia!
Por otro lado con la ayuda de un molde redondo de acero inoxidable corté unas porciones del postre de plátano y canela. Encima puse el caviar de fresa. Obtuve un postre rico y vistoso. Con unas texturas fantásticas en la boca. Os animo a experimentar y a que me contéis vuestras impresiones.
He comentado que también hice esferificaciones pero con té. Sin echar fresas ni maicena, por lo que la textura era bien diferente, las de té con el interior líquido. Ambas me sorprendieron gratamente, es cuestión de probar y elegir la que más nos guste.
Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la empresa Cocinista a la que agradezco su colaboración.
En el vaso de la batidora puse los dos plátanos pelados, la cucharadita de canela y la nata. Trituré todo con la batidora. Por otro lado separé las yemas de las claras y batí estas últimas con una pizca de sal en un bol con una varilla hasta llegar al punto de nieve. Después añadí las yemas y seguí batiendo un poco más, para terminar añadiendo la fruta triturada y las dos cucharadas de azúcar.
Ligué todo lo mejor posible de nuevo con la batidora. La mezcla la puse en un molde de silicona no muy alto, durante 8 minutos al microondas a potencia máxima. Después saqué del microondas y comprobé que aún le faltaba algo de tiempo, por lo que lo puse un par de minutos más. Por último encendí la parte de arriba del microondas para que terminara de hacerse durante un minuto. Dejé atemperar y acabé metiéndolo en el frigorífico.
Para hacer las el caviar de fresa me dejé llevar por las instrucciones del kit de cocina molecular y también por lo que contaban en la web de Cocinista. En primer lugar mezclé 1 gramo de alginato (medio sobre del kit) con el zumo de manzana, las fresas y la punta de una cucharada muy pequeña de maicena, con la ayuda de una batidora eléctrica. Después dejé esta mezcla en el frigorífico toda la noche.
Por otro lado puse 4 gramos de sales de calcio (2 sobres del kit) en 400 ml de agua, de nuevo batí con la batidora. También dejé la mezcla toda la noche el frigorífico.
Al día siguiente hice las bolitas de fresa de la siguiente manera:
Con la ayuda de una jeringuilla fui dejando caer una a una gotas de la mezcla de alginato, fresa y zumo en un recipiente que contenía el agua con las sales de calcio. En cuestión de segundos solidificaban las perlas y con la ayuda de una espumadera muy pequeña las fui sacando del agua, las aclaré con un poco de agua limpia, dejé escurrir, y las reservé. ¡Parecía magia!
Por otro lado con la ayuda de un molde redondo de acero inoxidable corté unas porciones del postre de plátano y canela. Encima puse el caviar de fresa. Obtuve un postre rico y vistoso. Con unas texturas fantásticas en la boca. Os animo a experimentar y a que me contéis vuestras impresiones.
He comentado que también hice esferificaciones pero con té. Sin echar fresas ni maicena, por lo que la textura era bien diferente, las de té con el interior líquido. Ambas me sorprendieron gratamente, es cuestión de probar y elegir la que más nos guste.
Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la empresa Cocinista a la que agradezco su colaboración.

