miércoles, 7 de diciembre de 2022

Ensalada con frutas y licuado de piña y espinacas



¿Sabéis por qué motivo comparto tantas recetas de ensaladas? Pues hay una razón muy sencilla: en casa comemos muchas, forman parte de nuestra dieta y, claro, lo que hago en casa, en el día a día, es lo que termino compartiendo en el blog. Además, no queda más remedio que darle vueltas y vueltas a la cabeza con la idea de no comer simpre las mismas.

En estas fechas tan próximas a la Navidad uno no para de pensar en recetas con las que agasajar a nuestros familiares e invitados y esta podría ser una de ellas. Una ensalada rica, sana, llena de sabor y atractiva a la vista, que también es muy importante. Nos esperan días de muchas comilonas, de algunos excesos, y este tipo de propuestas sencillas y a la vez exquisitas personalmente me parecen muy acertadas.

Además, en el caso de hoy, había otra razón de peso, quería hablaros del Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico Coupage de Aromas del Segura y para mí una de las mejores maneras de saborearlo y de apreciar todos sus matices y su intenso sabor es usarlo en una ensalada.

Por cierto, os hablaba un poco más arriba de la Navidad, que también es época de regalos, y no me digáis que un buen aceite de oliva virgen extra de calidad como este no es una buena manera de complacer a nuestros seres más queridos. En la tienda online de Aromas del Segura podréis encontrar una gran variedad de aceites con los que disfrutar y cuidarse, algo que me parece fundamental.


Aromas del Segura lleva tres generaciones dedicadas al cultivo y cuidado de los olivos de secano, centenarios, siguiendo la agricultura tradicional.

La explotación está ubicada en Villaverde de Guadalimar (Albacete), zona productiva de alta montaña, a una altitud de entre 800 y 1.100 m, rodeada de monte, mayoritariamente pinos. Se encuentra dentro de la sierra de Alcaraz, junto al parque natural de la Sierra del Segura y al pie de los calares del mundo, limítrofe a la provincia de Jaén. Verano seco y caluroso e invierno frío, clima muy propicio para el olivo. Clima mediterráneo, con una temperatura de entre 15 y 20 grados.

Recolección temprana, de forma manual, durante los primeros días de su cosecha, con el fruto verde, antes de que empiece a madurar.

Su recogida se realiza antes de que el fruto sea afectado por las heladas, garantizando no perder calidad en su zumo y evitando que el fruto entre en contacto con el suelo, previniendo que aumente su grado de acidez.

El fruto ha de llevarse lo antes posible a la almazara, evitando la perdida de propiedades.

El fruto debe cogerse en su punto de maduración optimo, eligiendo los mejores olivos de la plantación, los de lugares con mayor altitud y de secano.

El fruto se lleva al molino lo antes posible, debiendo ser molido en el momento que entra a la almazara, sin ser almacenado, evitando así la perdida de propiedades.

Extracción de la primera prensada en frío, proceso que garantiza que se conserve todo el sabor y todos sus matices.Al coger el fruto en su estado de maduración óptimo, este no ha empezado el proceso de oxidación y, por tanto, tiene más polifenoles (antioxidantes naturales), que son uno de los grandes motivos por los que el aceite de oliva virgen extra es la grasa de adicción más recomendada para la alimentación de todos los organismos.

AOVE de pureza y categoría superior, obtenido de aceitunas por procedimientos mecánicos. Al degustarlo, causa una sensación de hormigueo en la lengua y la garganta.

Sabor frutado con tonos picantes, amargos y ligeramente dulces. Aroma afrutado con tonos cítricos de color brillante.

Alto contenido en polifenoles y antioxidantes naturales, con aporte de vitaminas A,D,E y K. Aceite de alta calidad organoléptica.

Apto para una dieta sana y equilibrada. Al tener mayor concentración de antioxidantes, es bueno para la salud y la conservación del aceite.

El Aceite Premium virgen extra Ecológico de recolección temprana, variedad Coupage: Picual, Arbequina, Hojiblanca y Cornicabra. Con color Verde intenso, se recomienda tomar crudo para disfrutar y apreciar mejor su intenso sabor.


Os cuento los ingredientes que utilicé para hacer un par de platos de ensalada como el que veis en las fotos de hoy:

  • Una piña
  • 25 g de espinacas (15 para el licuado y 10 para el plato final)
  • Unas bolas de queso Mozzarella
  • Unas frambuesas
  • Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico Coupage de Aromas del Segura
  • Vinagre de Jerez reserva
  • Una pizca de sal
  • Hojas de lechuga
  • Salsa romesco
  • Salsa de queso
  • Germinados de col roja lombarda
  • Tomates cherry
  • Semillas de chía





Os cuento como hice esta Ensalada con frutas y licuado de piña y espinacas:

  1. Pelar la piña
  2. Poner en la batidora 150 g de piña junto a 15 g de espinacas
  3. Triturar hasta obtener el licuado
  4. Cortar una rodaja de piña en daditos
  5. Cortar los tomates cherry por la mitad
  6. A la hora de montar el plato poner una base de licuado de piña con espinacas, encima unas hojas de lechuga, unos tomates cherry, las bolitas de queso Mozzarella, los daditos de piña, las frambuesas, alguna hoja de espinacas. También un poco de salsa romesco y otra de salsa de queso. Terminar poniendo una pizca de sal, un chorreoncito de vinagre de manzana, otro generoso de Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico Coupage de Aromas del Segura y por últimos unas semillas de chía.




Me preguntaba si vosotros también recurrís a las ensaladas en estas fechas navideñas. Yo de verdad es que lo agradezco, será la edad, o el cambio de hábitos, pero huyo de comidad copiosas, aunque bien es cierto de que en esos días es casi imposible escaparse de los excesos.

Esta ensalada estaba buenísima, os lo prometo, el licuado de piña y espinacas es una pasada, le da un frescor y sabor buenísimo a la ensalada. El resto de la fruta y vegetales junto con el queso hacen un tándem perfecto.

La salsa romesco era casera, la hizo mi suegra y nos trajo un botecito a casa. Estaba tan rica que me la comía a cucharadas. Ya he confesado mil veces públicamente que soy adicto a las salsas, no puedo evitarlo...




Por cierto, no me quería marchar sin explicar de dónde me vino la idea de utilizar el licuado para de piña y espinacas para hacer esta ensalada. Me gusta contarlo porque este tipo de anécdotas a veces se me suelen olvidar. Sin embargo, si las escribo, cuando leo la receta cuando pasa el tiempo estas anotaciones me despiertan alguna sonrisa. El caso es que estaba el otro día en el gimnasio y en el vestuario hay una tele en la que suelen salir anuncios tipo "Teletienda". En uno de ellos anunciaban un aparato para hacer licuados sanos y el ejemplo que proponían era uno de piña y espinacas. Me quedé con la idea y hoy la he aplicado en esta ensalada. Lo he probado así en la ensalada y me ha encantado. Igual otro día lo prueblo como bebida tal cual.

Este párrafo tan largo que viene ahora os lo podéis saltar sin problema, poco tiene que ver con la receta en sí. Simplemente me he puesto a escribir y me he enrollado demasiado, de hecho, esta frase la he escrito aquí al principio del párrafo después de acabar con toda la perorata. Ojo, el que avisa no es traidor... Hablando de los programas tipo "Teletienda", otra confesión que debería ser inconfesable: yo tuve una época en la que pensaba que pocas cosas que emitían por televisión valían la pena, al menos para mí, y no despertaban mi interés. Iba cambiando de canal y si una cosa me parecía mala la siguiente me parecía peor. Programas de mucho presupuesto pero sin contenido alguno. Una pena. Pero cuando visionaba un canal de ventas tipo "Teletienda" la cosa cambiaba estrepitosamente. No me preguntéis por qué, pero esas caras de asombro de los vendedores ante un cuchillo que era capaz de cortar prácticamente el acero, o ante una sartén en la que podías cocinar hasta el ingrediente más insospechado sin ningún tipo de grasa, una máquina que hacía el deporte por ti y te dejaba como nuevo, o señores apenados utilizando líquidos reparadores de coches que eran casi capaces de cambiarte un 600 por un Audi con solo aplicar una capa y luego estos mismos señores eran más felices que unas pascuas. Esas caras no tenían precio, eran fantásticas. Pura comedia, teatro del bueno, tirando a malo... Estudios de tv de tercera con poco presupuesto y atrezo de barrio (dicho esto con todos mis respetos, que yo soy más de barrio que un adoquín gastado o una farola fundida) para convencernos de que el producto que tenían entre manos era el mejor. Sin ningún reparo nos vendían una moto como un piano. A un precio excepcional. Y si tenías la oportunidad de pillar un dos por uno ya era la repera. Eso sí, llamando en un periodo corto de tiempo, antes de que se acabase la oferta. Las actuaciones de los vendedores no tenían precio. Yo lo hubiese comprado todo en esos momentos. Ahora más bien lo contrario, me sobra todo, cada vez quiero y necesito menos cosas. También es cierto que tuve una época muy consumista, de comprador compulsivo. Pero de esto ya hablaremos otro día, que me estoy enrollando demasiado. Y estoy más que un blog de recetas se está pareciendo a un confesionario virtual. Ya nada más me quedaría que alguien en algún comentario me hiciese pagar alguna penitencia por semejantes confesiones tan personales... Por cierto, alguna vez he llegado a pensar que el tiempo más productivo que paso en el gimnasio es  precisamente el que paso viendo los anuncios de "Teletienda" mientras me cambio, soy consciente de que el tiempo que paso haciendo ejercicio es prácticamente tiempo perdido. No nací yo para sufrir de esa manera. A veces, cuando escribo todas estas tonterías me pregunto si realmente es necesario para compartir una receta, que es de lo que se trata, pero no puedo evitarlo. Una vez que me viene la idea a la cabeza pongo las manos en el teclado y tengo que soltarlo. Terapia bloguera podría llamarlo. Y lo bueno es que me sale a un precio razonable... De hecho, yo comencé en estos de las redes con una especie de blog que ya desapareció en el que hablaba de mis viajes, de temas personales, de reflexiones que hacía en voz alta, de los libros que iba leyendo, de temas de actualidad... y supongo que algo queda en mí de esa época que me dio por lanzar a la red las ideas que se me pasaban por la cabeza.

Os dejo, cocinad y sed felices. Recordad que si os apetece también tenéis la posiblidad de en los comentarios hacedme vuestras propias confesiones 😄😉






Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la empresa Aromas del Segura a la que agradezco su colaboración.
 

20 comentarios:

  1. Es una ensalada muy, pero que muy original, llena de distintos matices y colores y por supuesto sabores. Las ensaladas no faltan en casa durante todo el año.
    Lo de la Teletienda, jejeje nunca me ha dado por verlo, pero cada uno tiene sus preferencias y no es nada malo, es distinto.
    Besos.

    ResponderEliminar
  2. ¿Qué me vas a decir de las ensaladas? No podría vivir sin ellas, solas o en compañía nos encantan y desde luego introduzco más de una en el menú de Navidad. Ese licuado que le has puesto a la tuya hace que sea muy original. Ah, y también suelo ponerles frutas.
    Que conste que el párrafo me lo he leído entero y no me ha parecido aburrido, pienso lo mismo que tú en realidad, las teletiendas no sé si alguien las ve, supongo que sí o desaparecerían, por mi parte ni las de algunos super me llaman la atención, es como la publicidad, estoy tan harta de ella, que no la veo aunque la tenga delante de los ojos. Yo también me he enrollado.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Hola Javier .
    He de reconocer que en invierno no somos grandes consumidores de ensaladas y suelo hacer solo de vez en cuando , pero las que tú preparas son tan atractivas siempre que apetecen al instante. La de hoy además de rica con esos ingredientes y el licuado , solo con verla ya enamora.
    Respecto a lo que nos comentas de la teletienda, pocas veces la he visto , mas que nada porque así evitaba las tentaciones ja ja ...
    No dejes de escribir lo que te parezca en el blog, me encantaría que compartieras esas lecturas o viajes.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Siempre me sorprendes, pero la idea de hoy de poner el licuado de frutas como aderezo me parece genial. Y luego la combinacion con la ensalada, que va fantastico con el mozzarella y con unos colores que la hacen muy festiva y tentadora, no creo que haya quien se resista a probarla. Me guardo tu receta porque esa idea del licuado la tengo que poner en practica.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. ¡¡Hola Javier!! Pues yo encantada de tus ensaladas y me vuelvo a repetir, pero es que las dejas tan bonitas que entran por la vista maravillosamente bien. Y por cierto, quedan muy bien con el velo de novia de tu mujer, ja, ja, si es eso, pero parece, parece, je, je.
    Lo del licuado de piña y espinaca me ha encantado, creo que he probado alguno pero por separado. Tomo buena nota. El aceite, genial, todo tiene más chispa con un buen aceite de oliva.
    Lo de las teletiendas es que como la pilles haciendo zapping y te quedes un ratito más de la cuenta, te engancha, sólo ver las caras... es que sales de ahí convencido de que el producto hace maravillas. Yo tuve suerte, hace unos años compré algo en teletienda, concretamente eran una de esas ventosas que te ponías en la tripa y se te quedaban una tabletas de chocolate en la tripa que ni te cuento. Imagina, yo bien jovencita, bailarina (entonces en plena acción) y con poca grasa (o ninguna) para quitar. La suerte es que nunca me llegaron. Llamé varias veces pues eran de la teletienda del Corte Inglés que me daba confianza y sí, me decían que les aparecía como una incidencia pero nunca me llegaron. Creo que valía sobre cincuenta euros pero hace muchos años y que perdí tontamente. Y mira, me vino bien, pues también tenía una vena consumista y se me quitaron las ganas de volver a comprar algo en la teletienda. Reconozco que me dolió pues me sentí timada. Y mira, sigo con esa "alerta" y suelo comprar muy pocas veces por internet, precisamente por ese temor, aunque cuando lo hago suelo hacerlo en sitios de confianza (pero también me lo daba la teletienda del Corte Inglés). También mi economía está más mermada, no es la misma de cuando vivía con mis padres que ellos económicamente iban bastante bien y la verdad, podía comprarme lo que quisiera (bueno, dentro de un límite, claro está). Ya me he enrollado yo también. Besitos.

    ResponderEliminar
  6. Hola Javier, es que tus ensaladas además de estar divinas tienen unos colores preciosos. Entran directamente en el estomago pasando antes por los ojos. En concreto, esta parece que le hayas puesto piedras preciosas . Das un montón de ideas y todas bien presentadas. . Y ya veo que no pierdes el tiempo en el gimnasio, je, je. Besos

    ResponderEliminar
  7. Hola Javier. En casa tampoco dejamos de comer ensalada durante todo el invierno y además comemos más ensaladas que antes, a lo mejor sí es la edad pues cada vez me tiran más para atrás las grandes comidas y los platos llenos, con lo que yo he sido... Vale, confieso que sigue saliendo más barato comprarme un traje que invitarme a comer, pero no se puede comparar a cuando era joven.
    A mí no me engancha ni el gimnasio ni la teletienda. Para el primero no tengo humor y para la segunda no tengo aguante, los anuncios me parecen demasiado largos, repetitivos y manipuladores, aunque hay que reconocer que algunos tienen su gracia y todo de lo exagerados que son. Pero el caso es que tiene éxito, pues no hay nada más que darse una vuelta por las cadenas televisivas a determinadas horas, o teletienda o minutos musicales.
    También yo me pregunto a veces si a alguien le importa lo que cuento en el blog o empiezan a leerme, piensan "ya está ésta aquí contando chorradas" y saltan a la receta directamente. Pero como a mí me gusta mucho cuando visito vuestras cocinas que contéis vuestras cosas, anécdotas, deseos, preferencias y chascarrillos, pienso que quien visita la mía lo hace, no sólo por la receta sino por la entrada previa y como no es obligatorio leernos, también pienso que quien lo hace, lo hace con gusto y por toda la entrada.
    Por mí, encantada con que cuentes tus cosas. Se aprende algo, nos identificamos, pasamos un buen rato y sí, puede que sea un poco terapia bloguera, lo que tampoco está mal.
    Al final me voy sin decirte que me ha gustado mucho tu ensalada, ese licuado de piña y espinacas me parece muy original y además es muy bonita.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. So colourful and fresh! Love the combo of pineapple and tomato.

    ResponderEliminar
  9. Javier las ensaladas van estupendamente esta tuya es dieferente y colorida me gusta Abrazos

    ResponderEliminar
  10. Jajajaja, en esos programas todo lo que te presentan te parece tan maravilloso que es normal que uno pique.
    En casa también somos mucho de ensaladas, porque vivimos en zona de poco frío y es raro el día en que no nos resultan apetecibles, así que yo también suelo poner muchas. La tuya tiene un colorido y un sabor inigualables, con ese aceite tan bueno.
    A ver si me animo yo a poner algo "navideño", que estoy muy vaga, jajaja.
    Besos.

    ResponderEliminar
  11. Hola Javier, todas las ensaladas que preparas apetecen siempre, quedan tan bonitas. En esta época no preparo demasiadas parece que nos apetecen menos, aunque en estos días de fiestas siempre pongo
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  12. Me encanta tu ensalada, además con una presentación que aunque no seas de ensaladas te atrapa por su presentación y colorido. Teletiendas 0. Un abrazo

    ResponderEliminar
  13. Hola Javier. Menudo reportaje el que nos has dejado sobre la teletienda😂😂. Me acuso de no ver mucha tele, pero si recuerdo que cuando me tomaba mi vermú reglamentario aparecía en la tele que tenían puesta un vendedor de sartenes que pusieras lo que pusieras nada se pegaba😂😂. Por lo que se veía debía ser una maravilla pero ya sabes que del dicho al hecho hay mucho trecho.
    Me encantan las ensaladas uno solo en verano pero ninguna la he preparado con una base de licuado pero teniendo en cuenta de que era no me cabe duda de que estará fabuloso y con el acompañamiento del resto de ingredientes esta ensalada tiene que estar muy rica. Una delicia.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Tus platos son un gran espectáculo para la vista y muy seguramente para el paladar. Me encantan!besos

    ResponderEliminar
  15. Colori e gusti che fanno dimenticare di essere a dieta, un piatto bello, speciale e da proporre prestissimo, grazie!

    ResponderEliminar
  16. Una ensalada de lujo....parece una paleta de pintor!....colorido, sabor, textura, estructura.....y sobre todo super sana!!.......Abrazotes, Marcela

    ResponderEliminar
  17. Hola Javier!!
    Pero que inspirado estabas en este Post, y no sólo por la ensalada que es una pasada. Imaginación no te falta jeje.
    Mira por donde el gimnasio no sólo ayuda a hacer musculo jaja. También te hace inspirarte en tus recetas y todo gracias a la Teletienda.
    La verdad es que yo nunca he caído en ningún producto por bien que lo sepan vender. Me ha hecho gracias lo de tener un 600 y terminas con un Audi jaja
    Eres tremendo!!

    Un abrazo y feliz semana ♥

    ResponderEliminar
  18. Javier, me daría banquete con una ensalada así, tiene mucha pinta navideña, será por los colores, se ve riquísima, me da curiosidad el licuado de piña como lo incorporas aquí, y como dicen, la inspiración está en todas partes que hasta en el gimnasio, jaja! Haces muy bien en tener siempre ensaladas en tu dieta, yo también soy de mucho vegetal y frutas, aunque siempre tiro por preparaciones más sencillas, por eso pongo ojo a tus preparaciones ;) Abrazos!

    ResponderEliminar

Gracias por pasar por la cocina y dejar tu comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...